viernes, 21 de enero de 2011

DELIRIOS GRIPALES


En un abismo entre  depresión y júbilo
Entre abrazar la soledad o despreciarla
Entre un afrontar y un salir corriendo
Entre crecer o dejarme vencer

Añoro lo que nunca tuve
Anhelo lo que no va a llegar
Llanto que con la sonrisa contuve
Espero tan solo por esperar

Exploro un mundo de prohibiciones
Terreno que no se va a sembrar
Suspiros que ahogan reproches
Camino a tu lado, queriéndote abrazar


No tengo dudas, solo tentaciones
Ni tampoco pena, solo ilusiones
Salir y quererte son mis intenciones
Acoge corazón mío mis deliberaciones.





sábado, 15 de enero de 2011

Pobreza

Las posturas radicales en la dialéctica entre lo estructural y lo caritativo para ayudar al pobre nunca me ha dejado indiferente: las estructuras la forman personas y las personas siempre están en algún tipo de estructura. Es cierto que al término caridad se le da en ocasiones unas connotaciones negativas que desacreditan esa virtud teologal. La caridad, entendida como "amor desinteresado hacia los demás", con todo lo que ello significa, no se enfrenta a lo estructural, sino que le da sentido.
Me ha gustado una reflexión de D. Santiago sobre la pobreza, por eso la comparto con vosotros:

Pobreza cero:
(A un amigo)
Me lo ha escrito un amigo: «Siempre he pensado que nuestros pastores serían más creíbles si acudieran tanto a las manifestaciones a favor de la familia como a las de la plataforma "pobreza cero"
Los pobres, querido Rafael, son los destinatarios del evangelio, conforme a lo que Jesús dijo que se estaba cumpliendo en él: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres”.
Tal vez estemos hablando de la misma cosa: lo que tú llamas “pobreza cero”, Jesús lo llamó “evangelizar a los pobres”.
O tal vez estemos hablando de cosas distintas, pues “pobreza cero” parece apuntar más bien a un mundo en el que no haya pobres, y “evangelizar a los pobres” parece dar a entender que Jesús se sintió enviado, no a diseñar caminos para erradicar la pobreza, sino a meter dentro de los pobres lo que él, pobre también, llevaba dentro de sí: un evangelio, una buena noticia hecha de libertad para cautivos, de vista para ciegos, de gracia para todos.
A cada hombre se le ha dado un tiempo, una mente, un corazón, unas manos. Ninguno de nosotros puede reducir a cero el número de pobres sobre la faz de la tierra, aunque todos tenemos la capacidad de hacerlo decrecer. Entonces lo importante empieza a ser, no el horizonte inalcanzable, no el sueño imposible y frustrante, sino el hermano que tienes a tu lado, a tu alcance, al alcance de tu tiempo, de tu pensamiento, de tus afectos, de tu libertad.
Nuestra falta de credibilidad “como pastores” la veo alimentada, más que por nuestras ausencias de unas u otras manifestaciones, por la impresión que damos demasiadas veces de ocuparnos de doctrinas y no de personas, de ideología y no de pobres, de principios y no de tiempo, mente, corazón y manos: Hemos sido ungidos para amar.
+ Fr. Santiago Agrelo
Arzobispo de Tánger

jueves, 13 de enero de 2011

Regalo

Hace unos días en un programa de Cadena100 citaron un estudio universitario en el que se demostraba el poder de la música. Este estudio parte de la idea de que la música es esencial en nuestras vidas y contribuye a la canalización de nuestras emociones, algo conocido por todos. Pero lo novedoso de esta investigación es el resultado alcanzado con el experimento que han hecho; con Claro de Luna de Debussy todo el mundo (99% creo) se estremece y se le pone los pelos de punta. En la radio pusieron un fragmento a modo de experimento, y a mi me pasó, me emocioné.
Para celebrar mi cumpleaños, os dedico esa canción, que ya algunos conoceréis por la película Crepúsculo, porque es un regalo para el corazón.

miércoles, 12 de enero de 2011

Sufrimiento

Hace poco me enganché a una serie por Internet, The Tudors. Relata la vida de Enrique VIII y sus seis esposas. La serie está muy bien producida y para mí que refleja muy bien los problemas de las monarquías europeas del siglo XVI, las miserias y las bondades de la Iglesia Católica, la relaciones entre aquéllas y ésta, la figura de Tomás Moro (humanista e íntegro hombre de fe que estudié en Filosofia del Derecho y me cautivó), etc. Además, es una serie que me ha gustado porque ayuda a hacerte una composición de lugar del tiempo que vivió San Ignacio de Loyola.

Pero de todo lo que me ha gustado de la serie destaco la figura de Catalina de Aragón, primera mujer de ese rey y bastante desconocida para mí. Fue una mujer que sufrió mucho los caprichos amorosos de su marido, pero su fe y constante oración la mantenían firme y serena. Murió sola y desterrada por el rey porque se opuso al divorcio para que él se casara e hiciera reina a Ana Bolena. Catalina, en un momento cercano a su muerte, cuando fue invitada por uno de sus allegados a concederle al rey lo que le pedía para acabar con su sufrimiento, ella respondió: "Si me dieran a elegir entre tenerlo todo y ser feliz o permanecer toda la vida sufriendo elegiría sufrir, porque es cuando más cerca estoy de Dios".

viernes, 7 de enero de 2011

Ilusión desde la tristeza


Comienza este blog desde un poso de tristeza, el de la ausencia de alguien especial e insustituible. Han sido unas fiestas inundadas por la pena, pero disfrazadas con sonrisas, regalos y buen humor. Guardar silencio ha sido una buena estrategia cuando el llanto anudaba mi garganta.
Aun en esta situación me he animado [o alguien me ha empujado ;)] a inaugurar este blog, con el que quiero transmitir lo que vivo por dentro. A veces parece que estoy en coma, porque ni siento ni padezco, y son los momentos que más me preocupan. Otras veces el cúmulo de sentimientos es tal que solo soy capaz de trasmitirlo con lágrimas, como me está sucediendo estos días. En ocasiones las palabras de otros expresan de forma admirable el momento en el que estoy. Y a veces me sorprendo de las palabras que salen de mi interior, dando forma a lo que siento.
Sacar a la luz mi mundo interior con mis palabras o con las de otros es el reto de este blog y tiene por objetivos ayudarme a ordenarme por dentro, acercarme a mis amigos desde lo hondo, testimoniar vivencias profundas, compartir mis sequedades, inquietudes, limitaciones, dones… Y aunque parece que pongo mi YO en el centro, el objetivo es justo lo contrario: salir de mi, de mis neuras, penas, dolores, alegrías, preocupaciones, necesidades… para  llegar a ti, para ir más allá de mí.