lunes, 10 de octubre de 2011

Un insignificante granito de arena

Mi viaje a México bien merece, al menos, una entrada en el blog. Estoy aquí invitada por el Consejo Ciudadano de Seguridad con una petición concreta: formar y hacer entender a políticos y ciudadanos de la necesidad de adoptar medidas de prevención de delito y la violencia que no se basen solo en la mano dura y en el sentido común, sino que se apoyen en conocimientos científicos y en estrategias de actuación ya validadas.

Y es que a Monterrey les ha pillado la violencia por sorpresa o, al menos, eso es lo que ellos transmiten. ¿No había signos que hicieran pronosticar esta situación o es que no observaron con atención la realidad que les rodeaba? Según datos de la ONU la tasa de homicidios en Centroamérica por cada 100.000 habitantes es del 33,3, mientras que en España no llega al 1. Y es que México, junto con El Salvador y Guatemala, son los países centroamericanos que más padecen este tipo de situación. El gasto público en seguridad llega a alcanzar el 2,66% de PIB según Naciones Unidas. Por su parte, El Banco Interamericano de Desarrollo dice que los costes del delito ascienden al 8% del PIB, siendo el 50% destinado a la sanidad originada por la violencia. La situación en Centroamérica está al límite (http://internacional.elpais.com/internacional/2011/10/10/actualidad/1318206645_589009.html).
En este contexto he comenzado hoy mi periplo de charlas, conferencias, conversaciones, comidas y cenas en Universidades, Cámara de Comercio, ONGs y asociaciones vecinales, prensa, Gobernación, cónsul de España, Consejo de Seguridad de Nueva León (estado del que es capital Monterrey), Jefes de policías, Judicatura y Procuraduría, etc.
No vengo a arreglar esta parte del mundo, ni siquiera mi aportación llegue a ser significativa, pero me siento agradecida porque voy a hacer todo lo que en esta situación puedo hacer desde lo que se y he aprendido a lo largo de mi carrera académica como criminóloga, que es tratar de transmitir a los gestores de la seguridad pública de que hay futuro en la reducción de las actuales tasas delictivas, que es una cuestión de humanidad y humanización de nuestras ciudades y de construir desde abajo, con la participación de la sociedad civil y la transparencia de la gestión de los poderes públicos.
Por su parte, la ciudad se ve hermosa y aparentemente tranquila. No están en guerra aunque el número de muertos pueda equipararse. Aquí la vida sigue, con ilusión y esperanza en un mundo mejor, de paz y bienestar social.

jueves, 18 de agosto de 2011

Tendamos puentes

A veces perdemos la oportunidad de crecer y hacer crecer a los demás. Estos días tengo esa sensación producida por las tensiones y las mutuas contestaciones que se están dando por parte de algunos contrarios a la visita del Papa y también de algunos de sus partidarios.
Por una parte, hemos presenciado actitudes un tanto injuriosas que se han usado por los de la "manifestación de laicos anti-Papa" protestando por el uso de dinero público para una actividad de una religión concreta en un estado aconfesional, por más que debamos considerar el contenido de dichas quejas. Por otra parte, considero de inoportunos a los que se hacen llamar "los curas de Madrid" al alertarnos de lo innecesario del dispendio y la ostentación que se ha llevado a cabo con ocasión de la visita del Pontífice, así como de la complicidad de las agencias que forman los mercados que nos han llevado a la crisis en la organización de la JMJ. Esas reflexiones, si bien ricas y argumentadas, se han vertido a destiempo y no deberían haber quitado el más pequeño espacio a la alegría de la fiesta del encuentro y la amistad que ha sido y está siendo la JMJ. Tampoco me ha gustado uno de los últimos escritos de mi querido D. Santiago Agrelo, Arzobispo de Tánger, ya que deseando éxito a los manifestantes anti-Papa ha usado un tono un tanto irónico que desvela, o al menos a mí me lo ha parecido, cierta rabia (Religión Digital del 17 de agosto de 2011). Y llegó a indignarme ver en 13TV a unos tertulianos atacando a los de la manifestación anti-Papa y al #15M con una actitud un tanto soberbia y cerrando filas en torno a la JMJ.
Y no me gusta nada de lo anterior porque creo que no invitan a la unión. Está ausente una actitud dialogante entre las partes enfrentadas; da la sensación de que no se acepta con humildad por parte de unos y otros la posibilidad de que las críticas puedan ser ciertas o que haya cierto error en ellas; no observo que se adopte un reflexión seria, tras guardar los acontecimientos en el corazón como haría María, ante ciertos cuestionamientos; veo prejuicios y etiquetas hacia una Iglesia llena de fe, generosidad y vida; no me consta que las críticas se estén haciendo con intención de ayudar al otro a crecer, a alcanzar la verdad, sino de imponer la verdad que cada uno defiende; y veo una actitud poco inclusiva a pesar de que en la JMJ cabemos todos.

En definitiva creo que con ciertos comentarios y actitudes perdemos la oportunidad de tender  puentes entre personas, agrupaciones e instituciones que parecen buscar mayor justicia social, a pesar de que unos lo hagan movidos por la fe y otros no. Y es que, teniendo todos un mismo enemigo común, "el hambre y la injusticia" (@elmayo), todos somos importantes en la búsqueda de la Verdad, en desenmascarar los males de este mundo, y en alcanzar la justicia y la paz social.

jueves, 9 de junio de 2011

15M ante el Congreso

Hoy recibí este correo de mi amigo Manolo. No tiene desperdicio y me ha llegado al corazón porque viví con él las movilizaciones en Quito (Ecuador) a las que hace referencia. Os lo comparto: 

"En medio de la vorágine de esta semana tengo un momento de emoción al ver esta mañana a la gente del 15-M frente al Congreso. Me detengo en esta semana de 30 horas al día que me ha atropellado y hago un repaso breve a lo que dicen los medios de las protestas. Veo fotos y sobre todo veo videos con gente a voz en grito siguiendo lo que Hessel ansiaba en su libro.
Pero de nuevo recuerdo las palabras de D. Santiago Agrelo, obispo de Tánger, acerca de la necesidad de ir más allá en esa indignación. Sigo echando de menos un discurso universal porque este es un problema universal. Y en estas estaba cuando he reconocido perfectamente en estas movilizaciones a aquellos que hace años veía en las calles de Quito clamando contra el FMI y contra el ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de América Latina). Era fácil ver entonces la frontera que nos separaba. Aquellos países vivían exprimidos por recortes que asfixiaban a los trabajadores y les impedía soñarse un futuro. A ellos solo les quedaba hacer la maleta y saltar a tierra extraña. Y nosotros éramos esos países que vivíamos en la abundancia irreal, derrochando y consumiendo lo que la "Economía" había robado a otros.

Ahora nos toca a nosotros. Ahora nos parece indignante que puedan hacer recortes con nuestro futuro y nuestros derechos sociales. Nos parece indignante que la clase política viva ensimismada y cómplice con las finanzas de altos vuelos (en primera). La religión era antes el opio del pueblo, y ahora lo es pensar que este problema solo nos pertenece a nosotros, a este país, dentro de estas fronteras. Pensar que lo de Libia, Túnez o Egipto es otra historia. Y pensar que los cientos de conflictos abiertos que reciben al gobierno de Perú nada tiene que ver con nosotros. La cuestión ahora no es indignarse sí o no, es sentir en las tripas que hay muchos que se indignaron antes que yo y que esperan desde hace más tiempo una respuesta a su indignación".

lunes, 6 de junio de 2011

UN AÑO DESPUES (9 de junio)

No me puedo creer que haya pasado ya un año sin él. Le sigo echando tanto de menos...
El Domingo pasado celebramos la Ascensión. Escuchando el Evangelio me sentí triste al contemplar la escena desde los apóstoles: Jesús había sido un auténtico amigo, los había querido hasta la muerte y les abrió la mente y el corazón de manera inimaginable. Era el Amigo, y lo mataron. No soy capaz de imaginar el dolor de aquellos amigos ante la pérdida de Jesús, tuvo que ser un desgarro brutal. Pero Jesús cumple su promesa, y vuelve entre ellos. Menudo alegrón se llevarían al caer en la cuenta de que todo lo que les había dicho era cierto. Y tras haberlo recuperado se vuelve a despedir para subir al Padre. Otra vez se va. Y otra vez la pena de volverlo a ver marchar, el desgarro de la separación por segunda vez. Me dio pena escuchar la Ascensión y me llamó la atención ese sentimiento, que compartí con Javi sj, puesto que se supone que es un momento de alegría, esperanza y agradecimiento.
Javi sj me sugirió la idea que os estoy tratando de transmitir en estas líneas al decirme que la enseñanza de la Ascensión es que hay que amar en libertad, sin acaparar al otro, algo que nos suele costar, y que aunque difícil es bonito. Me quedé rumiando sus palabras y recordé algo que leí no hace mucho en un libro de Rambla sj en el que hace un recorrido por el diario de Egide, un jesuita obrero, quien fundamenta su fe en la amistad con los pobres. En una de las páginas del diario de Egide este comenta que para él "la despedida de un amigo es como el sacrificio de Abraham". Es decir, que la entrega al Padre de lo más preciado no es incompatible con la dificultad que entraña dicha separación, de tal forma que uno puede aceptar desprenderse de una persona querida (de un hijo en caso de Abraham), aceptar con gusto la distancia con ella si es la voluntad de Dios y al mismo tiempo echarle mucho de menos, descubrir en el día a día el vacío que esa persona dejó, y desear querer tenerla cerca y abrazarla... Mi reto es querer a mis "amigos" -en sentido amplio y profundo- tanto como para que en cada despedida se me parta el alma. La clave está en no pretender entender, más que con el corazón, las cosas de Dios, de ahí que solo puedo estar agradecida por el padre que me regaló, así como por cada instante que puedo disfrutar de los que quiero, aunque no sean tantos como yo desearía.

miércoles, 25 de mayo de 2011

#acampadadios





“Y la Palabra se hizo carne y ACAMPÓ entre nosotros” (Jn 1,14)

El próximo viernes a partir de las 12:00am (CET: Central European Time), TUITEA dando gracias al Dios por algo que hayas recibido de Él en tu vida, añadiendo el hashtag #acampadadios.
¿Cómo ha surgido esto de #acampadadios?
Todo surgió a partir de esta entrada en Nova Bella:El Señor ACAMPA entre nosotros #acampadaDios. A raíz de ello me escribió David: “Oye Dani, quizás sea un buen momento para promover esto de #acampadaDios… parece una oportunidad muy buena para anunciar el mensaje”. Nos pusimos los dos manos a la obra, creamos una página en facebook, diseñamos el logotipo, y comenzamos a proponérselo a nuestros contactos. La idea tiene gancho y muchos se están sumando.
¿Qué es lo que pretendéis realmente?
  1. Recordar al mundo que el Verbo se ha hecho carne y ha ACAMPADO entre nosotros. Que nos invita a una vida comunión con él, y que su amor es el único capaz de transformar el corazón humano en una fuente de Paz
  2. Hacer visible a la Iglesia en la Red, sobre todo en Twitter, que se ha convertido en un espacio común, un ámbito donde poder dar testimonio de la propia fe
  3. Dar este testimonio en forma de oración. No puede conmover más los corazones de la gente sensible que el ver a cientos de cristianos dirigiéndose directamente al Señor
¿Cómo puedo colaborar?
  1. Tuiteando el viernes con el hashtag #acampadadios. También retuiteando los comentarios que más te gusten y contengan esa etiqueta.
  2. Uniéndote a la página en Facebook y sugiriéndola a tus amigos. También anunciando el evento en tu muro
  3. Publicando en tu Blog una entrada de este tipo.
Hay muchas otras formas: envío de mails, escribir a diarios, televisión y radio, cambiando tu foto de perfil por la imagen del evento… ¡Creatividad máxima!
Pero es que aún no tengo Twitter, no sé como funciona
Este es un buen momento para comenzar. Regístrate aquí: www.twitter.com, agrega a tus contactos o a tus medios de información favoritos y lánzate a escribir tus propios tuits. Es muy sencillo y entrarás de lleno en el mundo de la ciberpastoral, que está muy necesitada de misioneros. Aquí tenéis un vídeo tutorial sobre Twitter.

jueves, 5 de mayo de 2011

¿Votar al PSOE? por Juan Torres


"Mucha gente de izquierdas y progresista piensa que al final hay que votar al PSOE como un mal menor, para evitar que venga la derecha del PP que es peor. Yo creo que hay muchas razones para no hacerlo: estamos viendo día a día para qué sirven gobiernos que renuncian a enfrentarse a los poderosos y se dejan vencer por ellos sin ofrecer resistencia alguna y afirmando, además, que lo que hacen es lo mejor y lo más conveniente. Pero si fuese necesaria una razón determinante, solo una razón que justificara votar a Izquierda Unida y no al PSOE por razones de principios morales irrenunciables creo que está claramente de manifiesto en este video:"

Juan Torres es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla, aunque previamente fue nuestro compañero en la Universidad de Málaga. El texto lo he sacado de su blog "Ganas de escribir". No reproduzco este planteamiento con objetivos electoralistas, sino porque cuando yo escuché este diálogo por la radio aplaudí la intervención de Llamazares por la lección que dio de absoluta lealtad a los principios de la sociedad occidental de los que tanto me enorgullezco y porque al menos una voz en nuestro Congreso apeló a esos principios morales. Me repugna y me produce terror que el fin justifique los medios, que EEUU pueda saltarse los compromisos internacionales de legalidad no solo sin ningún tipo de reproche, sino vitoreados por todos, que realmente pensemos que se merecía acabar así por lo sádico de su comportamiento... Me atemoriza pensar que estamos viviendo en una sociedad carente de moralidad y me preocupa que la gente no entienda que este tipo de acciones nos descalifica como Estados de Derecho y como personas y que no entendamos las consecuencias tan nefastas que de ellas se pueden derivar.

viernes, 22 de abril de 2011

CRISIS

Ando inquieta por mi responsabilidad en la crisis económica. Ando inquieta porque desde hace tiempo intuyo que algo no va bien en mí. Observo contradicciones, miradas hacia otro lado, lavada de manos y todo bajo justificaciones bien fundamentadas que hunden sus raíces en el miedo. A todo esto le llevo dando vueltas en mi interior sin saber formular lo que realmente pasa.

Estos días he descubierto a Joan Melé. Su discurso ha puesto palabras a lo que tenía en mi corazón. Me ha dado pistas para trabajar algunas de mis incongruencias, he sentido que liberaba algunos bloqueos interiores, y me ha dado esperanza en la creencia de que otro mundo es posible.
La crisis económica ha puesto al descubierto los valores reales sobre los que se mueve esta sociedad: Una sociedad que no se da cuenta que con pequeños actos cotidianos causa daños irreversibles al planeta y que el daño que infringe a otra persona, animal o planta, por pequeño que este sea, se lo hace a toda la Humanidad. Esa misma ausencia de valores ha llevado a nuestra sociedad a reclamar cada vez más castigos para los delincuentes, puesto que éstos no parecen merecer ser parte de este mundo. Sin negar las necesidades de mejora del sistema penal, no comulgo con soluciones que infrinjan un daño esteril en la persona.

Si queremos acabar con la crisis económica mundial (no solo con la que nos afecta ahora a nosotros) y, entre otras cosas,  que la delincuencia se reduzca, si apostamos por un mundo mejor, no serán suficientes las medidas económicas financieras, ni las de política criminal punitivista... Es necesario que todas ellas avancen sobre un cambio de valores, hacia aquellos en el que la persona es importante porque forma parte del todo, en el que las relaciones personales tienen algo de sacralidad, en el que el bien común debe anteponerse a mis comodidades y egocentrismo, en donde seamos capaces de pararnos y buscar respuesta en nuestro interior, y nuestro máximo objetivo sea hacer crecer interiormente, en el verdadero sentido de la vida, a los que tenemos a nuestro alrededor.
La Criminología que enseño apuesta por ello, al establecer como principales medidas preventivas de la delincuencia la educación en valores y la formación y la intervención social en general. Y cuando el delito se ha cometido, la Criminología vuelve a mirar a la persona, para ayudarla a conseguir la madurez que no había calcanzado, siguiendo la máxima de Concepción Arenal: "odia el delito, ama al delincuente".
La banca ética apunta también hacia el valor supremo de la persona y del mundo. No es malo el dinero, sino la intención codiciosa de su uso y la ignorancia del servicio que la banca tradicional hace de tu dinero. Invertir en proyectos sostenibles que trabajan con excluidos sociales marca la diferencia de la banca ética con la tradicional, que desgraciadamente se dedica, entre otras bondades, a la especulación.
Que cambie yo para que cambie el mundo. No encuentro otra fórmula para acabar con la crisis de valores que nos asola.

lunes, 18 de abril de 2011

Con desmesura


Fue en tiempos de oscuridad y soledad, de noches en vela, cuando ocurrió. No fue casualidad que fuera en aquel momento: Acontecimientos anteriores y posteriores le darían sentido pleno. Tenía cosas que decirme, y lo hizo como solo el sabe hacerlo, con sabiduría y amor. Solo un instante bastó para que me hiciera comprender tanta inmensidad, y me presentara su corazón. Me regaló así uno de sus grandes tesoros, mostrándome que me quería con desmesura. Desde entonces guardo en lo más profundo la intensidad de aquel momento, hasta el punto de que su recuerdo es una presencia viva años después.

Fotos de Juan Medina

martes, 22 de marzo de 2011

CLONANDO A CAÍN de Fr. Santiago Agrelo


Algo tiene la guerra que atrae al hombre, como si fuese el fruto prohibido del árbol más a la vista y más hermoso del jardín. Algo tiene. Será por el riesgo que se corre, será por la victoria que se espera, será por la gloria que se desea. Será tal vez porque te hace sentir dueño de vidas ajenas, más grande que el caído, más poderoso que el vencido.
La guerra es tan atractiva y deseable como pueda serlo el bien, como pueda serlo el mal. Y es tan perversa que, si la reconoces necesaria, tendrás que reconocerla justa; y si la reconoces justa, habrás justificado la muerte de tu hermano.

Una guerra no ata las manos de Caín: lo clona.
Encendí el televisor. Hablaban de Libia. En las imágenes un caza en llamas se estrellaba contra el suelo. No ves cadáveres, pero sabes que están allí. Y antes de que la razón haga preguntas, el sentimiento ha hecho ya sus opciones. Aquellos muertos ni duelen si son de los otros; duelen si los reconocemos ‘nuestros’; duelen hasta hacerme daño si son ‘míos’. Y como todavía no sabes de quién es el caza que has visto caer, todavía no sabes cómo aquellas muertes te han de doler.
¿Es que no lo aprenderemos nunca?: ¡En una guerra sólo matamos a hermanos! En la guerra, ¡a Caín lo clonamos!

Fr. Santiago Agrelo
Arzobispo de Tánger

martes, 15 de marzo de 2011

TERNURA

¿Recuerdas cuando tu madre te besaba suavemente en la frente cuando veía que te encontrabas mal? Yo tengo especialmente vivo en la memoria el recuerdo de mi padre dándome un abrazo tierno acompañado de un "cuánto te quiero", que ahora reproduzco yo con mis hijas. Gestos como los de coger la mano de un amigo sin pretensión de soltársela y llevártela al pecho, una acaricia dulce en la mejilla, un abrazo sin fin en el que sientes que descansas, un beso en la frente, una palabra, un detalle, una mirada...
Para mí la ternura son esos gestos en los que el amor se expresa de forma madura y con entrega, donde la maternidad se desborda y la amistad se hace especial. La pasión queda en un segundo plano ya que "la ternura es el reposo de la pasión" (Joubert). Son gestos que nada tienen que ver con la amabilidad o la buena educación, gestos que no buscan ni piden nada a cambio, gestos que tan solo canalizan los sentimientos de tu interior.

Anoche pensaba en lo falto que estamos de ternura y lo bien que nos sientan que sean tiernos con nosotros. Y es comprensible que sin saberlo demandemos ternura porque como dice Oscar Wilde "en el arte como en el amor la ternura es lo que da la fuerza". Pero no es una cuestión de proponerse tener esos gestos, sino de cultivar un interior en el que los otros tengan un lugar especial y con el que esponjar tu corazón. "El amor sin ternura es puro afán de dominio..." (Savater), pero la ternura no se concibe si no es con mucho Amor.


sábado, 19 de febrero de 2011

Apresados

El martes por la tarde estuve en la prisión de Alhaurín de la Torre. Acompañé a un reducido grupo de alumnos de la extingue diplomatura de Trabajo social para que conocieran por dentro la prisión y también a algunas personas que están allí cumpliendo condena.
La prisión, en estos 15 años que llevo acudiendo como voluntaria o como profesora con alumnos, ha cambiado mucho. Del gris de los primeros años, al colorido de las obras artísticas de los presos gracias al trabajo del Colectivo Moraga.
De la tensión por mantener el orden que se vivía entre los funcionarios, sometiéndote a controles en ocasiones ridículos, a cierto ambiente relajado y amigable, de respeto y cordialidad.
De muros que pretendían esconder una fea realidad, a la política de transparencia  para que la sociedad conozca esa realidad.
De la política un tanto represiva de algunos de los que pasaron por el poder, a la política de reinserción que ahora se vive y que se materializa en más educación, más programas de tratamiento, más permisos de salida  y 3º grados, etc.
Aún así la prisión sigue impresionando por las barreras diseñadas para limitar tu movimiento. Y lo que más enriquece de ir a prisión es conocer a los presos: sus historias de vida, sus pensamientos, arrepentimientos o justificaciones, penas, ilusiones, amores... Entre tantos de ellos, actualmente unos 1.500 en Málaga, hay muchos que aun andan perdidos, pero hay otros que ya se dan cuenta de...
- que a las madres hay que hacerles caso
- que los caminos rápidos y fáciles se convierten en los más lentos y difíciles
- que lo que realmente merece la pena son la familia y los tuyos
- que la vida no es más que disfrutar de pequeñas cosas como ver una puesta de sol, disfrutar del mar o salir a tomar una cervecita con amigos
- que hay ocasiones que ni uno mismo se explica cómo pudo hacer lo que hizo, pero que no desiste en buscar en su interior qué fue lo que le llevó a ello
- que tienes que aprender a conocerte y a tener paciencia, respeto, control de ti mismo y comprensión con los demás
- que tras caer tan bajo solo te queda aprovechar esta oportunidad para crecer y ser mejor
Después de hablar con ellos durante un par de horas me quedó la sensación que la cárcel los había liberado, y recordé a otros que, estando libres, permanecen apresados.

viernes, 18 de febrero de 2011

Decisiones

A diario nos suceden cosas que ponen a prueba nuestra felicidad, y que hace que tomemos decisiones en las que nos la jugamos. Los hechos son los que son, y nuestras actitudes ante esos hechos hacen que afrontemos la vida o que ésta se nos caiga encima. Algunos ejemplos en los que me he fijado esta semana:
- Cometemos un error, porque todos nos equivocamos alguna vez: Podemos cabrearnos y pensar que no servimos para tal cosa o, por el contrario, usarlo como una oportunidad para aprender de nuestros fallos.
- Llega un tiempo de excesivo trabajo: Una opción es ir quejándose de lo agotado que está uno y de cómo lo explotan, con lo que además de mucho trabajo se sentirá víctima de las circunstancias. Pero también tenemos la posibilidad de organizarnos, delegar tareas haciendo o ampliando equipo, o tan solo ser conscientes de que es una racha apretada que necesariamente pasará, sintiéndote capaz de asumir el reto.
- Lo que empezó siendo una mera discrepancia deriva en una discusión acalorada. La tentación, al menos la mía, es evitar a esa persona, tacharla de no dialogante y cabezona, o sentirme frustrada por no haber podido controlar la situación. La alternativa es más enriquecedora: ponerse en el pellejo del otro, reconocer mi propia intransigencia, esperar que pase la tempestad y en la calma volver al encuentro.
- Recibes el reproche de una amiga (o de tu madre) por tu falta de atención. Entonces descalificas esa amistad, pensando que no merece la pena, o simplemente reconoces en su actitud una llamada de atención por lo mucho que te quiere y tomas en consideración si el reproche está fundado.
- Sientes que una amistad se aleja. Puedes dejarte llevar por la soberbia y mantener la distancia en espera de que te llame, o puedes dejar de sentirte el centro de la vida de los demás y colocar a los demás en el centro de la tuya.
- Te embarga la tristeza. En ese caso puedes regocijarte en tu pena, dejándote ahogar por tus lágrimas, o también puedes mirar en el fundo de tu corazón y rescatar tantas bondades como la vida te fue dejando en él.

En definitiva eres libre para destruirte, entrando en una espiral de desesperación, o para ser feliz.
Tú decides.

martes, 8 de febrero de 2011

ÉXITOS

Soy una mujer de éxitos, de esos que llenan una vida y que quedan lejos de los reconocimientos académicos y sociales.  Mis éxitos los cuento a puñados cuando hago repaso de mi vida...
...por la complicidad alcanzada con mis hijas,
por el humor que se destila en casa y la de veces que suenan carcajadas,
porque me cuidas aun cuando me encuentro bien,
porque me levantas cada vez que tropiezo,
por el privilegio de compartir vida en grupo,
por el encuentro con mis alumnos más allá de lo académico,
porque me muestras el dolor de los desposeídos de este mundo,
porque luchas contra muros gubernamentales queriendo cambiar las cosas,
porque los menores son siempre tu prioridad,
por esas cervecitas entre semana,
por los achuchones que me das,
porque me dan las gracias cuando soy yo la agradecida,
porque estas disponible a hacer chapuzas en casa y en mi corazón,
porque nos divertimos juntas,
porque mi corazón permanece inquieto ante las injusticias,
porque mi trabajo es un medio de lucha por un mundo mejor,
porque tu vocación me da Vida
y porque la oración me saca de mi yo.

viernes, 21 de enero de 2011

DELIRIOS GRIPALES


En un abismo entre  depresión y júbilo
Entre abrazar la soledad o despreciarla
Entre un afrontar y un salir corriendo
Entre crecer o dejarme vencer

Añoro lo que nunca tuve
Anhelo lo que no va a llegar
Llanto que con la sonrisa contuve
Espero tan solo por esperar

Exploro un mundo de prohibiciones
Terreno que no se va a sembrar
Suspiros que ahogan reproches
Camino a tu lado, queriéndote abrazar


No tengo dudas, solo tentaciones
Ni tampoco pena, solo ilusiones
Salir y quererte son mis intenciones
Acoge corazón mío mis deliberaciones.





sábado, 15 de enero de 2011

Pobreza

Las posturas radicales en la dialéctica entre lo estructural y lo caritativo para ayudar al pobre nunca me ha dejado indiferente: las estructuras la forman personas y las personas siempre están en algún tipo de estructura. Es cierto que al término caridad se le da en ocasiones unas connotaciones negativas que desacreditan esa virtud teologal. La caridad, entendida como "amor desinteresado hacia los demás", con todo lo que ello significa, no se enfrenta a lo estructural, sino que le da sentido.
Me ha gustado una reflexión de D. Santiago sobre la pobreza, por eso la comparto con vosotros:

Pobreza cero:
(A un amigo)
Me lo ha escrito un amigo: «Siempre he pensado que nuestros pastores serían más creíbles si acudieran tanto a las manifestaciones a favor de la familia como a las de la plataforma "pobreza cero"
Los pobres, querido Rafael, son los destinatarios del evangelio, conforme a lo que Jesús dijo que se estaba cumpliendo en él: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres”.
Tal vez estemos hablando de la misma cosa: lo que tú llamas “pobreza cero”, Jesús lo llamó “evangelizar a los pobres”.
O tal vez estemos hablando de cosas distintas, pues “pobreza cero” parece apuntar más bien a un mundo en el que no haya pobres, y “evangelizar a los pobres” parece dar a entender que Jesús se sintió enviado, no a diseñar caminos para erradicar la pobreza, sino a meter dentro de los pobres lo que él, pobre también, llevaba dentro de sí: un evangelio, una buena noticia hecha de libertad para cautivos, de vista para ciegos, de gracia para todos.
A cada hombre se le ha dado un tiempo, una mente, un corazón, unas manos. Ninguno de nosotros puede reducir a cero el número de pobres sobre la faz de la tierra, aunque todos tenemos la capacidad de hacerlo decrecer. Entonces lo importante empieza a ser, no el horizonte inalcanzable, no el sueño imposible y frustrante, sino el hermano que tienes a tu lado, a tu alcance, al alcance de tu tiempo, de tu pensamiento, de tus afectos, de tu libertad.
Nuestra falta de credibilidad “como pastores” la veo alimentada, más que por nuestras ausencias de unas u otras manifestaciones, por la impresión que damos demasiadas veces de ocuparnos de doctrinas y no de personas, de ideología y no de pobres, de principios y no de tiempo, mente, corazón y manos: Hemos sido ungidos para amar.
+ Fr. Santiago Agrelo
Arzobispo de Tánger

jueves, 13 de enero de 2011

Regalo

Hace unos días en un programa de Cadena100 citaron un estudio universitario en el que se demostraba el poder de la música. Este estudio parte de la idea de que la música es esencial en nuestras vidas y contribuye a la canalización de nuestras emociones, algo conocido por todos. Pero lo novedoso de esta investigación es el resultado alcanzado con el experimento que han hecho; con Claro de Luna de Debussy todo el mundo (99% creo) se estremece y se le pone los pelos de punta. En la radio pusieron un fragmento a modo de experimento, y a mi me pasó, me emocioné.
Para celebrar mi cumpleaños, os dedico esa canción, que ya algunos conoceréis por la película Crepúsculo, porque es un regalo para el corazón.

miércoles, 12 de enero de 2011

Sufrimiento

Hace poco me enganché a una serie por Internet, The Tudors. Relata la vida de Enrique VIII y sus seis esposas. La serie está muy bien producida y para mí que refleja muy bien los problemas de las monarquías europeas del siglo XVI, las miserias y las bondades de la Iglesia Católica, la relaciones entre aquéllas y ésta, la figura de Tomás Moro (humanista e íntegro hombre de fe que estudié en Filosofia del Derecho y me cautivó), etc. Además, es una serie que me ha gustado porque ayuda a hacerte una composición de lugar del tiempo que vivió San Ignacio de Loyola.

Pero de todo lo que me ha gustado de la serie destaco la figura de Catalina de Aragón, primera mujer de ese rey y bastante desconocida para mí. Fue una mujer que sufrió mucho los caprichos amorosos de su marido, pero su fe y constante oración la mantenían firme y serena. Murió sola y desterrada por el rey porque se opuso al divorcio para que él se casara e hiciera reina a Ana Bolena. Catalina, en un momento cercano a su muerte, cuando fue invitada por uno de sus allegados a concederle al rey lo que le pedía para acabar con su sufrimiento, ella respondió: "Si me dieran a elegir entre tenerlo todo y ser feliz o permanecer toda la vida sufriendo elegiría sufrir, porque es cuando más cerca estoy de Dios".

viernes, 7 de enero de 2011

Ilusión desde la tristeza


Comienza este blog desde un poso de tristeza, el de la ausencia de alguien especial e insustituible. Han sido unas fiestas inundadas por la pena, pero disfrazadas con sonrisas, regalos y buen humor. Guardar silencio ha sido una buena estrategia cuando el llanto anudaba mi garganta.
Aun en esta situación me he animado [o alguien me ha empujado ;)] a inaugurar este blog, con el que quiero transmitir lo que vivo por dentro. A veces parece que estoy en coma, porque ni siento ni padezco, y son los momentos que más me preocupan. Otras veces el cúmulo de sentimientos es tal que solo soy capaz de trasmitirlo con lágrimas, como me está sucediendo estos días. En ocasiones las palabras de otros expresan de forma admirable el momento en el que estoy. Y a veces me sorprendo de las palabras que salen de mi interior, dando forma a lo que siento.
Sacar a la luz mi mundo interior con mis palabras o con las de otros es el reto de este blog y tiene por objetivos ayudarme a ordenarme por dentro, acercarme a mis amigos desde lo hondo, testimoniar vivencias profundas, compartir mis sequedades, inquietudes, limitaciones, dones… Y aunque parece que pongo mi YO en el centro, el objetivo es justo lo contrario: salir de mi, de mis neuras, penas, dolores, alegrías, preocupaciones, necesidades… para  llegar a ti, para ir más allá de mí.